Hoy, luego de varios días tratando de mantenerme comunicada bajo los efectos de la tecnología que como todo no es totalmente perfecta y predecible, puedo iniciar una reflexión de mi experiencia educativa.
El iniciar en la educación médica fue por las dudas dejadas por los antiguos profesores. En el que muchas materias pasaron, dejaron algo de conocimiento pero no tan sustancial y provechoso. Por esta razón busco dejar claro mis metas: que al salir de mi materia sepan qué es, para qué es y en qué pueden utilizarla.
He tenido que utilizar todos los medios tecnológicos para lograr la atención e interés del alumnado. De todos no se si lo he logrado, pero si sé que ha habido algo cuando un antiguo alumno me refiere de un caso y me dice que se recordó de lo que había aprendido durante ese ciclo conmigo.
Mi materia es muy compleja. Necesita de recopilar todos los conocimientos previos de las otras materias para poder llevar a cabo la acción en anestesiología. Y si esos conocimientos no quedan bien explícitos, resulta más lento el proceso de dejar claro el por qué de ciertas acciones en la anestesiología.
Así como es compleja la materia, es complejo el programa. Mucho material en poco tiempo y se trata de abarcar lo más esencial de la materia.
Para no cometer los errores de otros profesores y que fueron mis profesores también, he tratado que la clase sea más interactiva. Llevar a clases materiales o instrumentos de anestesia, videos y hasta la creación de un blog para lograr que exista más actividad y comunicación entre el alumno y yo.
Los videos han logrado que puedan aclarar muchas dudas de la función del anestesiólogo y más el primero que le pongo el primer día de clases: ¨La dura realidad de la anestesia¨. Esperando de ellos los comentarios y es con ello cuando expresan que tenían otra visión de la anestesiología. Como uno que expresó: ¨Si ese video me lo hubiesen puesto antes de dar otras materias, hubiese entendido el por qué de ciertos medicamentos¨. Eso me llenó de satisfacción y sigo poniéndolo, y siempre escucho buenos comentarios.
El blog lo empecé a crear al iniciar la especialidad en pedagogía, siguiendo pautas para mejorar mi docencia. Pero al principio pensé que fue un error haberlo creado, pues no ingresaban, no compartían. Ya en el verano y el semestre siguiente de 3 estudiantes ingresaron 14. Ahí podía ver que sí estaban interesados. Por tal razón seguí incluyendo artículos interesantes que encontraba o me enviaban, los cuales comentaba en clases.
En este ciclo decidí cambiar la manera de evaluar a los estudiantes. Esa evaluación tradicional en el que el mayor porcentaje resulta ser el examen.
Todos están atentos a ese examen, que cuánto vale, qué cantidad de prenguntas tiene y, al final lo toman, lo corrijo pero no puedo retroalimentar porque hay que continuar el programa. No les puedo hacer ver a los estudiantes que con el examen no es que lograrán los conocimientos sino con lo que aprenden durante el ciclo. Por esta razón busco más participación de ellos, veo sus comentarios, sus dudas e inquietudes, puedo observar las caras de interés por querer saber. Y así puedo corregir los errores de conocimiento, retroalimentar mi materia de manera interactiva.
En la clase de la semana pasada y primera de Evaluación de los aprendizaje, pude observar cómo pudo mantener en acción la profesora a todos nosotros, hacernos olvidar del tiempo a excepción de que cada actividad tenía un tiempo. Nos olvidamos hasta del cansancio del día y hasta salimos mucho más tarde.
Se que puedo lograr mejorar mi docencia. Cada técnica utilizada en nosotros es como la guía para nuestra labor docente. Debo seguir, pues es un enamoramiento a lo calladito. Va creciendo sin darnos cuenta y nos volvemos adictos a dar clases a pesar del cansancio de nuestra carrera.
Muy interesante los cambios que has realizado en la enseñanza de tu materia, incluyendo el blog. Este recurso resulta ser un agente de cambio cuando el mismo da respuesta a las necesidades de los estudiantes y, a su vez ayuda no solo a mantener una comunicación con ellos, sino también a interesarse por su aprendizaje.
ResponderEliminarAdemás, comprendo por lo que dices, que lo que te interesa es que los estudiantes “al salir de mi materia sepan qué es, para qué es y en qué pueden utilizarla”. Esto implica que no se trata únicamente de saberes conceptuales, sino que un indicador del aprendizaje es la funcionalidad de estos saberes.
Al respecto, poco dices de la forma de evaluar que no sea por un examen e integrando mas participación.
Destaco que no hay retroalimentación suficiente.
Me hubiera gustado que analizaras en esta reflexión tu evaluación, a partir de las inquietudes con las que comienzas el artículo, alrededor de esta pregunta: ¿Como el concepto que tienes de evaluación incide en tu práctica evaluativa? Su coherencia con la misma; que cuestionantes se revelan a partir de las preguntas que los estudiantes hacen de la evaluación; las expectativas que planteaste en el mapa conceptual son coherentes con lo que dices querer hacer… Finalmente, a que conclusión llegaste sobre el modelo pedagógico y evaluativo subyacente en tu practica evaluativa y por qué.
Quisiera que llevaras la reflexión por ese rumbo.
Sandra